LA INFLACIÓN DE MAYO CONSOLIDA LA DESACELERACIÓN
Por segundo mes consecutivo, la inflación continuó moderándose y logró ubicarse en torno al 2% mensual. Es el mejor dato desde septiembre del año previo.
El dato de mayo deja atrás los factores transitorios que habían puesto presión sobre los precios, como los aumentos en carne y combustibles, y permite que la inflación perfore el escalón del 2,5%.
Al analizar las categorías, los datos arrojan información relevante sobre el proceso desinflacionario. Por un lado, los precios regulados se incrementaron un 2,4%, mostrando que continúa el proceso de recomposición relativa de precios. Por otro, la inflación núcleo, que permite aproximar la tendencia de fondo de los precios, se ubicó en 1,9%, perforando el escalón del 2% y retornando a niveles observados por última vez durante el tercer trimestre de 2025.
Si bien durante el mes no se observaron nuevos shocks externos relevantes, la inercia inflacionaria continúa presente en algunas categorías y todavía condiciona la velocidad del proceso desinflacionario.
De cara a junio, la estacionalidad nuevamente jugaría a favor y podría contribuir a sostener esta tendencia. Sin embargo, dos meses consecutivos de mejora aún resultan insuficientes para afirmar que el proceso se encuentra consolidado, por lo que mantenemos la inflación en color amarillo dentro de nuestro semáforo institucional de indicadores económicos y financieros.
Inflación mayo 2026
En mayo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación del 2,1% mensual, ubicándose por debajo de las expectativas del mercado. En términos interanuales, se ubicó en 33,2%. El acumulado anual asciende a 14,7%.

Inflación: ¿Cómo impactaron las distintas categorías y rubros en el IPC de mayo?
La inflación núcleo se ubicó en 1,9%, desacelerándose por segundo mes consecutivo y perforando la barrera del 2% mensual. Alcanzó una variación interanual del 32%. Con este dato, su ritmo de variación se ubicó por debajo del nivel crucero observado durante los últimos meses cercano al 2,2% mensual.
Por su parte, los precios regulados aumentaron 2,4% mensual, impulsados por ajustes en tarifas de servicios públicos. En tanto, los precios estacionales se aceleraron hasta el 3,5% debido al incremento de las Verduras, parcialmente compensado por la caída de las Frutas.
A nivel de divisiones, Comunicación lideró los aumentos del mes (+3,4%), como consecuencia del incremento en los servicios de telefonía. Le siguió Educación (+2,9%), explicado por ajustes en las cuotas mensuales.
Por su parte, Alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división de mayor incidencia en la variación mensual, traccionada principalmente por el aumento en pan y cereales y productos lácteos (+2,8% y +3,6%, respectivamente, en GBA).
Panorama inflacionario
Lo que dejó mayo
El dato de mayo extiende la moderación observada el mes previo, tras varios meses de presión alcista sobre la inflación mensual.
Más allá de la baja observada en el nivel general, el dato más relevante del mes fue el desempeño de la inflación núcleo, que refleja la tendencia de largo plazo de los precios. Con una variación mensual de 1,9%, se ubicó por debajo de los niveles observados antes de los shocks externos registrados durante los últimos meses. Para encontrar un registro similar es necesario remontarse a septiembre de 2025.
Esto sugiere que el proceso de desinflación continúa ganando consistencia. Sin embargo, dos meses consecutivos de mejora todavía resultan insuficientes para afirmar que la inflación ingresó en una nueva etapa de menor nominalidad.
Por componentes, tanto los bienes como los servicios también desaceleraron su ritmo de suba mensual. Los bienes crecieron 2,0%, mientras que los servicios se ubicaron en 2,5%, en un contexto donde continúa el proceso de recomposición relativa de precios.
En este marco, por primera vez desde el inicio de la serie en diciembre de 2019, los servicios se ubicaron por encima de la inflación núcleo en 0,7 puntos porcentuales, reflejando que su atraso relativo se ha disipado. Por su parte, los bienes continúan reduciendo su brecha, aunque de forma más gradual, manteniendo todavía un atraso relativo de 4,6%.

Perspectivas inflacionarias
Tras alcanzar un piso en mayo de 2025, la inflación mostró una aceleración gradual hasta estabilizarse en torno al 3% mensual, evidenciando las dificultades para perforar ese umbral. Mayo representa el segundo mes consecutivo de moderación inflacionaria luego de casi un año de aceleración gradual, una señal positiva, aunque todavía no suficiente para dar por consolidado el proceso.
Esto indica que la desinflación continúa avanzando y comienza a ganar consistencia. Sin embargo, es probable que el recorrido siga siendo no lineal, condicionado en gran parte por una demanda de dinero que aún no logra consolidar una tendencia sostenida y se ubica en mínimos históricos, junto con una recomposición de precios relativos, principalmente en los regulados, categoría que todavía mantiene un rezago cercano al 9% respecto de la inflación núcleo.
De cara a junio, se espera que continúe la moderación en alimentos y que se diluya el impacto observado previamente por combustibles y carnes. En este contexto, es razonable esperar que la tendencia bajista se sostenga en el corto plazo.
En este marco, mantenemos la inflación en color amarillo dentro de nuestro semáforo institucional de indicadores económicos y financieros.

Nuestro semaforo financiero a la fecha



