Energía nuclear: la apuesta del mercado, negocio por negocio

Energía nuclear e inteligencia artificial: SMR (OKLO, SMR, NNE), uranio (NXE, CCJ, LEU, UEC) y utilities (CEG, VST, TLN) bajo la lupa

La energía nuclear volvió al centro de la escena financiera, y esta vez el motor no es la política climática sino la inteligencia artificial (IA).

Los centros de datos necesitan enormes cantidades de electricidad firme, disponible las 24 horas, y la nuclear es de las pocas fuentes que la ofrecen sin emisiones.

En 2025 y 2026 se firmaron acuerdos que hace unos años parecían impensables: Meta con Oklo por 1,2 gigawatts (GW) en Ohio, y Microsoft reactivando la central de Three Mile Island de la mano de Constellation.

Amazon avanzó con X-energy y con Talen Energy (TLN), y NuScale negoció con la Tennessee Valley Authority (TVA), la mayor empresa pública de generación eléctrica de Estados Unidos, por 6 GW.

Constellation, además de Microsoft, firmó contratos con Meta, Google y el propio gobierno de Estados Unidos, mientras que Vistra sumó acuerdos con Meta y Amazon.

En paralelo, el precio del uranio trepó a máximos de una década y media. Este informe mira el sector como lo haría un inversor de valor: qué historia está comprando el mercado en cada empresa, qué respaldan los números hoy y dónde el precio parece adelantarse demasiado a la realidad. Analizamos nueve compañías agrupadas en tres bloques con lógicas muy distintas.

Panorama comparativo

Bajo los supuestos del R.E.M., el orden de preferencia entre instrumentos resulta claro: los bonos dólar-linked D31M7 y TZV27 exhiben los retornos esperados más elevados, seguidos por los bonos ajustados por CER, mientras que los instrumentos a tasa fija quedan relegados al último lugar. En este sentido, para aquellos inversores que compartan la visión implícita en las proyecciones de los analistas relevados por el R.E.M., resulta atractivo comenzar a construir exposición a activos vinculados al tipo de cambio, y de esta forma diversificar el riesgo de las carteras de corto plazo.

Las proyecciones del R.E.M. reflejan una visión más cautelosa que la actualmente descontada por el mercado. Por un lado, anticipan una desaceleración de la inflación a un ritmo más lento. Por otro, prevén un tipo de cambio con mayor dinamismo, alejándose del escenario de estabilidad cambiaria implícito en las valuaciones actuales. La Tabla nro. 1 resume las principales estimaciones.

Tabla nro. 1. Proyecciones promedio del R.E.M.

La primera lección aparece de un vistazo. Bajo la etiqueta común de nuclear conviven negocios que no se parecen en nada. Hay utilities que ya facturan decenas de miles de millones, mineras de uranio con caja real, y desarrolladores de reactores que todavía no venden un solo watt pero valen miles de millones por lo que prometen.

El tamaño de la apuesta

Por capitalización de mercado, las utilities dominan. Constellation vale alrededor de USD 92.000 millones y Vistra unos USD 53.000 millones, seguidas por Cameco, cerca de USD 39.000 millones, la mayor minera de uranio de Occidente. Recién después aparecen los desarrolladores de reactores y las mineras junior, todos por debajo de los USD 8.000 millones. Oklo, sin ingresos, ya vale más que NuScale, Centrus o Nano Nuclear. El mercado está poniendo precio a una narrativa, no a un flujo de caja.

Gráfico nro. 1. Tamaño de mercado por capitalización. Las utilities dominan y los SMR todavía son apuestas chicas.

Grupo 1 · Desarrolladores de SMR (Oklo, NuScale, Nano Nuclear)

Los reactores modulares pequeños, o SMR (por su sigla en inglés, Small Modular Reactors), son la parte más especulativa y a la vez la más emocionante del sector. La historia de valor es enteramente futura. Hablamos de mercados objetivo gigantescos, como alimentar centros de datos e industria pesada con reactores estandarizados y más baratos de construir, pero con ingresos que hoy son prácticamente cero. Oklo no factura y pierde alrededor de USD 106 millones al año, Nano Nuclear tampoco factura, y NuScale apenas registró USD 32 millones de ingresos con una pérdida cercana a USD 356 millones. El valor está en los contratos y los hitos. Oklo acumula acuerdos con Meta, Switch (hasta 12 GW) y Equinix, y logró la aprobación del Departamento de Energía para su reactor Aurora en Idaho. NuScale es el único con diseño certificado por el regulador y negocia con la TVA por 6 GW.

Gráfico nro. 2. Ingresos de los últimos doce meses. Constellation y Vistra facturan; los SMR facturan casi cero.

La pregunta clave en este grupo no es el margen, sino la pista de caja, es decir cuántos años pueden financiar el desarrollo antes de necesitar más capital y diluir a los accionistas. Acá las diferencias son enormes. Oklo y Nano Nuclear, con caja abultada y quema baja, tienen más de una década de pista. NuScale, en cambio, quema casi tan rápido como su caja disponible y depende de cerrar contratos pronto o de volver al mercado.

La conclusión del grupo es sencilla. Son opciones sobre un futuro que puede tardar años en llegar. El primer reactor comercial de Oklo no operaría hasta fines de la década, y cualquier retraso regulatorio o técnico golpea de lleno una valuación que hoy descansa por completo en expectativas.

Gráfico nro. 3. Caja frente a quema anual (FCF, flujo de caja libre, negativo). Años de pista antes de necesitar más capital.

Grupo 2 · Uranio y combustible (NexGen, Cameco, Centrus, UEC)

Este grupo cotiza al ritmo de un commodity, el precio del uranio. Tras una década deprimido, el óxido de uranio concentrado (U3O8, el compuesto en que se comercializa el uranio) pasó de unos USD 30 por libra en 2020 a máximos de entre USD 90 y USD 100 durante 2024 y 2026, empujado por la reapertura de reactores, las restricciones a la oferta rusa y la nueva demanda de los centros de datos. Ese es el verdadero impulsor de la historia de valor de estas empresas.

Pero dentro del grupo también hay una brecha grande entre quién ya gana dinero y quién todavía apuesta. Cameco es la mina consolidada, con alrededor de USD 2.500 millones de ingresos y unos USD 430 millones de ganancia neta. Centrus, único enriquecedor de uranio de Estados Unidos fuera de manos rusas, factura cerca de USD 450 millones y es rentable, con una posición estratégica difícil de replicar. En cambio, NexGen todavía no produce, ya que su proyecto Rook I en Canadá es de los mayores depósitos sin desarrollar del mundo, y Uranium Energy factura poco y pierde plata. Son apuestas a que el uranio siga caro y sus proyectos entren en producción.

Gráfico nro. 4. EBITDA de los últimos doce meses. Sólo las utilities y Cameco generan EBITDA positivo.

Grupo 3 · Utilities nucleares (Constellation, Vistra)

Si los dos grupos anteriores son promesas, las utilities son el presente rentable de la nuclear. Constellation opera la mayor flota nuclear de Estados Unidos y Vistra sumó capacidad nuclear a su cartera de generación. Ambas facturan decenas de miles de millones, generan EBITDA sólido (cerca de USD 7.400 millones en Constellation y unos USD 5.700 millones en Vistra) y ya producen flujo de caja libre positivo. Son, además, las que capturan más directamente la demanda de los centros de datos: el acuerdo de Microsoft para reabrir Three Mile Island es con Constellation, que también firmó contratos con Meta, Google y el gobierno de Estados Unidos, mientras que Vistra sumó acuerdos con Meta y Amazon. A este grupo se agrega Talen Energy (TLN), una utility nuclear más chica pero con una historia relevante: su acuerdo behind-the-meter con Amazon (conectar el centro de datos directamente a la central, por fuera de la red) fue finalmente rechazado por el regulador y debió reconducirse a través de la grilla. Estas empresas pueden vender energía firme bajo contratos de largo plazo sin tener que inventar una tecnología nueva; el costo de esa solidez es que su crecimiento depende de los precios de la energía y de los contratos, no de un salto tecnológico.

Lo caro y lo barato

Cuando se traduce todo a un múltiplo de valuación sobre los ingresos esperados a doce meses (P/Ventas forward o NTM), el mapa se ordena. Las utilities cotizan a apenas 2 a 2,6 veces ventas, múltiplos normales para generadoras rentables. Cameco y Centrus, entre 6 y 15 veces, reflejan expectativas altas pero apoyadas en ingresos reales. En el otro extremo, Uranium Energy, con cerca de 86 veces ventas, y NuScale, con unas 38 veces, cotizan a múltiplos que solo tienen sentido si su futuro se materializa casi a la perfección. Y Oklo, Nano Nuclear y NexGen ni siquiera tienen ventas esperadas contra las cuales medirse.

Cómo pensar la exposición

La misma tesis, la nuclear como energía de la era de la IA, se puede jugar de tres formas con perfiles de riesgo muy distintos. Las utilities, Constellation y Vistra, son la exposición más barata y de menor riesgo, porque ganan dinero hoy y capturan la demanda de centros de datos sin apuestas tecnológicas. El uranio, con Cameco y Centrus como apuestas de calidad y NexGen y UEC como opciones apalancadas al precio, ofrece más recorrido si el commodity sigue caro, pero es cíclico y sensible a la oferta. Los desarrolladores de SMR, Oklo, NuScale y Nano Nuclear, son la apuesta de mayor riesgo y mayor recompensa. Si sus reactores llegan a escala, los mercados son enormes; si se demoran o fallan, hoy no hay flujo de caja que sostenga el precio.

Gráfico nro. 5. Precio / Ventas próximos 12 meses (NTM). Uranium Energy y NuScale cotizan a múltiplos de ventas altísimos.

Los riesgos transversales del sector son claros. La ejecución y los plazos regulatorios, ya que la nuclear se mide en años y no en trimestres. La necesidad de capital y la dilución en los nombres sin ingresos. Un precio del uranio que puede corregir con la misma fuerza con que subió. Y una demanda de centros de datos concentrada en pocos acuerdos que, si se enfrían, arrastraría a todo el grupo. En síntesis, el mercado ya pagó por buena parte de la promesa nuclear. La pregunta no es si el sector importa, porque claramente importa, sino cuánto de ese futuro ya está en el precio de cada nombre.

Por Maximiliano Svriz Levato

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