AGOSTO CONSOLIDA EL PROCESO DE DESINFLACIÓN
En agosto, la inflación se ubicó en 1,7% mensual, por debajo del 2,1% registrado el mes previo. En términos interanuales, alcanzó el 33,5%, mientras que la inflación acumulada en los primeros ocho meses del año ascendió al 21,3%. Se trata del registro mensual más bajo desde junio de 2025.
El incremento del nivel general estuvo explicado principalmente por los precios regulados, que aumentaron un 2,2%, con mayores subas en electricidad, gas y transporte público. Por su parte, los precios estacionales registraron una caída del 0,9%, debido principalmente a la baja de los paquetes turísticos y las prendas de vestir. En tanto, la inflación núcleo se ubicó nuevamente en 1,8%, por encima del nivel general y manteniéndose en el mismo nivel que el mes previo.
En este contexto, el registro de agosto consolida el proceso desinflacionario, aunque muestra que su trayectoria continúa siendo gradual y no lineal. La evolución de la inflación núcleo evidencia cierta resistencia a la baja, mientras que la normalización de los precios relativos continúa avanzando a distintas velocidades entre las categorías.
De cara a septiembre, las primeras mediciones de alta frecuencia muestran una leve aceleración en los precios de los alimentos, lo que refuerza la perspectiva de un proceso desinflacionario heterogéneo en el corto plazo. En este marco, mantenemos la inflación en color amarillo dentro de nuestro semáforo institucional de indicadores económicos y financieros.

Inflación: ¿Cómo impactaron las distintas categorías y rubros en el IPC de agosto?
La inflación núcleo se ubicó en 1,8% mensual, manteniéndose en el mismo nivel que el mes previo. Dado que esta medición permite aislar el efecto de los precios estacionales y regulados, su evolución resulta relevante para analizar la dinámica subyacente de los precios. Si bien volvió a ubicarse por debajo del 2%, todavía no muestra una tendencia descendente que permita anticipar una rápida convergencia hacia el 1,5% registrado en junio de 2025. En términos interanuales, alcanzó el 31,9%.
Por su parte, los precios estacionales cayeron un 0,9%, debido principalmente a la baja de los paquetes turísticos y las prendas de vestir. En tanto, los precios regulados registraron un incremento del 2,2%, explicado por aumentos en transporte público, prepagas, electricidad y gas.
A nivel de divisiones, vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles lideró los aumentos del mes, con una suba del 2,8%, como consecuencia de las actualizaciones de los cuadros tarifarios. Le siguieron educación, con un incremento del 2,5%, y bienes y servicios varios, con una suba del 2,4%. En contraposición, prendas de vestir y calzado registró una caída del 0,6% y acumuló dos meses consecutivos con variaciones mensuales negativas.
Por su parte, alimentos y bebidas no alcohólicas registró un aumento del 1,7% y tuvo una incidencia relevante sobre el nivel general. Dentro de esta división, la dinámica estuvo influida por los movimientos en Verduras, Frutas y Lácteos.

Panorama inflacionario: lo que dejó agosto
El dato de agosto consolidó la tendencia descendente de la inflación, aunque muestra que el proceso continúa desarrollándose de forma no lineal y heterogénea. La evolución reciente también evidencia cierta resistencia a perforar el 1,5%, registro mensual más bajo observado para el nivel general desde mayo de 2025.
El resultado estuvo alineado con las expectativas del mercado y con los datos anticipados por los participantes del REM, en un contexto en el que la convergencia hacia registros inferiores a ese nivel todavía se presenta como un proceso gradual.
En cuanto a los precios relativos, la lectura continúa siendo favorable. Los servicios ya cerraron el atraso que mantenían respecto de la inflación núcleo y actualmente se ubican alrededor de 3,5% por encima de esta. En tanto, los bienes mantienen un atraso cercano al 5%, mientras que los precios regulados continúan reduciendo gradualmente su rezago relativo, actualmente en torno al 7,7%.
Perspectivas inflacionarias de agosto
Tras alcanzar un piso en mayo de 2025, la inflación mostró una aceleración gradual hasta estabilizarse durante varios meses en torno al 3% mensual, evidenciando las dificultades para perforar ese umbral. Durante los últimos meses comenzó a observarse una moderación que llevó al nivel general por debajo del 2% mensual en junio. El registro de agosto puede interpretarse como una consolidación de este proceso desinflacionario.
En este sentido, el proceso de desinflación continúa, aunque con una trayectoria gradual y no lineal. La inflación núcleo se mantiene en niveles reducidos, pero muestra cierta resistencia a la baja, lo que sugiere que la convergencia hacia registros inferiores al 1,5% todavía podría demandar tiempo. En simultáneo, la demanda de dinero permanece en niveles históricamente bajos y los precios regulados todavía presentan un rezago relativo, factores que podrían dificultar una desaceleración más rápida.
De cara a septiembre, las primeras mediciones de alta frecuencia muestran una leve aceleración en los precios de los alimentos. Si esta dinámica se sostiene, podría moderarse la desaceleración de la inflación en el corto plazo.
En este marco, mantenemos la inflación en color amarillo dentro de nuestro semáforo institucional de indicadores económicos y financieros.

Preguntas frecuentes sobre la inflación de agosto 2026
¿Cuánto fue la inflación en Argentina en agosto de 2026?
El IPC de agosto de 2026 fue de 1,7% mensual, por debajo del 2,1% de julio. En términos interanuales alcanzó el 33,5% y acumuló 21,3% en los primeros ocho meses del año. Es el registro mensual más bajo desde junio de 2025.
¿Qué fue la inflación núcleo en agosto de 2026?
La inflación núcleo se ubicó en 1,8% mensual, por encima del nivel general y en el mismo nivel que el mes previo, con un 31,9% interanual. Al aislar los precios estacionales y regulados, refleja cierta resistencia a la baja en la dinámica subyacente de precios.
¿Qué categorías impulsaron el IPC de agosto?
Los precios regulados aumentaron 2,2%, con subas en electricidad, gas, transporte público y prepagas, mientras que los estacionales cayeron 0,9% por la baja de paquetes turísticos y prendas de vestir. A nivel de divisiones, vivienda, agua, electricidad y gas lideró con un 2,8%.
¿Qué pasó con los precios de los alimentos?
Alimentos y bebidas no alcohólicas registró un aumento del 1,7% en agosto, con incidencia relevante sobre el nivel general, influido por los movimientos en verduras, frutas y lácteos. De cara a septiembre, las mediciones de alta frecuencia muestran una leve aceleración.
¿Qué lectura hace Criteria sobre la inflación?
Criteria mantiene la inflación en color amarillo dentro de su semáforo institucional de indicadores económicos y financieros. El proceso de desinflación continúa, aunque de forma gradual y no lineal, con la inflación núcleo mostrando resistencia a perforar el 1,5%.



