LA ACTIVIDAD ECONÓMICA REBOTÓ EN JUNIO, PERO LA RECUPERACIÓN NO LOGRA CONSOLIDARSE
La actividad económica creció un 0,8% en junio en términos desestacionalizados, recuperando parte de las caídas registradas durante los dos meses previos. A nivel interanual, el crecimiento fue de 2,7%, mientras que el primer semestre del año finalizó con una expansión del 1,9% respecto al mismo período de 2025.
El crecimiento del indicador general estuvo acompañado por una mejora extendida entre los distintos sectores de actividad. Se destacaron Explotación de minas y canteras, que incluye a la actividad de Oil & Gas, y Agricultura, aunque también se observaron variaciones positivas en actividades más vinculadas al mercado interno, como Industria manufacturera, Construcción y Comercio.
En este contexto, si bien el dato mensual muestra una recuperación respecto de la dinámica observada durante los dos meses previos, la actividad continúa presentando un comportamiento heterogéneo y aún no logra consolidar una trayectoria sostenida de crecimiento. De esta manera, mantenemos la actividad económica en color amarillo dentro de nuestro semáforo institucional de indicadores económicos y financieros.

EMAE: Impacto en la actividad de los distintos sectores
Desde el enfoque sectorial, doce de los quince sectores que conforman el EMAE mostraron variaciones interanuales positivas. Dentro de ellos se destacó Explotación de minas y canteras, que creció un 15,6%, y fue el sector de mayor incidencia positiva sobre el nivel general. Le siguió Agricultura, con una expansión del 4,6%. En conjunto, ambos sectores aportaron 1,1 puntos porcentuales al crecimiento interanual del EMAE.
También se destacó Pesca, que registró un crecimiento interanual del 247,6%, aunque su incidencia sobre el nivel general fue más acotada. Entre las restantes actividades con variaciones positivas se encontraron Intermediación financiera (+5,1%), Construcción (+2,8%), Transporte y comunicaciones (+1,5%), Industria manufacturera (+1,9%), Hoteles y restaurantes (+1,8%) y Comercio (+0,8%).
En contraposición, tres sectores registraron caídas interanuales: Administración pública y defensa (-1,5%), Electricidad, gas y agua (-0,4%) y Enseñanza (-0,1%). En conjunto, estas actividades restaron 0,1 puntos porcentuales a la variación interanual del indicador.
De esta manera, el desempeño sectorial mostró una mejora respecto de los meses previos. Mientras que en abril solo siete de los quince sectores habían registrado variaciones positivas, en junio fueron doce, reflejando una recuperación más generalizada. Sin embargo, los sectores de mayor incidencia positiva continúan siendo aquellos vinculados a actividades con mayor exposición al frente externo, por lo que todavía no se observa una recomposición plenamente homogénea entre las distintas ramas de la economía.
La actividad económica en perspectiva
El dato de junio muestra una recuperación luego de dos meses consecutivos de caídas mensuales, y continúa el movimiento heterogéneo en el indicador de actividad económica. La expansión del 0,8% mensual permitió recuperar parte de lo perdido durante abril y mayo, mientras que el componente tendencia-ciclo mostró una expansión más moderada, de 0,2% mensual.
Sin embargo, al analizar el desempeño del segundo trimestre en su conjunto, la actividad se ubicó 0,9% por debajo del primer trimestre. Asimismo, el nivel alcanzado en junio todavía se encuentra 1,1% por debajo del registrado en diciembre de 2025. De esta manera, si bien el resultado mensual es favorable, la economía aún no logra recuperar plenamente el terreno perdido durante los primeros meses del año. Aun así, el arrastre estadístico para 2026 se ubica en 1,2%, lo que implica que, de mantenerse el nivel de actividad observado en junio durante el resto del año, la economía registraría un crecimiento anual de esa magnitud.
A su vez, la mejora interanual del indicador y la mayor cantidad de sectores que presentaron variaciones positivas muestran una recomposición más extendida que la observada en los meses previos. No obstante, una parte significativa de la incidencia positiva continúa concentrada en sectores como Explotación de minas y canteras y Agricultura, por lo que todavía no se observa una recuperación homogénea entre las distintas ramas de actividad.
Hacia adelante, los indicadores adelantados de julio anticipan nuevamente un desempeño débil, lo que refuerza la cautela respecto de la continuidad del rebote observado en junio. Será clave observar si las actividades más vinculadas al mercado interno logran sostener las mejoras recientes y contribuyen a una recuperación más amplia de la actividad.
Por estos motivos, mantenemos a la actividad económica en color amarillo dentro de nuestro semáforo institucional de indicadores económicos y financieros.
Nuestro semáforo financiero a la fecha




