ACTIVIDAD ECONÓMICA EN MÁXIMOS, PERO CON RECUPERACIÓN A DOS VELOCIDADES
En enero, el EMAE creció 0,4% mensual y 1,9% interanual, alcanzando máximos históricos en términos desestacionalizados. Sin embargo, la mejora continúa concentrada en pocos sectores, principalmente agro, minería e intermediación financiera, mientras que el resto de la economía aún muestra rezagos.
A nivel sectorial, el desempeño fue heterogéneo: el agro corrigió tras el pico de diciembre, mientras que industria y construcción mostraron una leve recuperación desde niveles bajos. En conjunto, el crecimiento sigue siendo acotado y poco difundido.
Hacia adelante, los datos anticipan una desaceleración en el corto plazo, en un contexto donde el impulso dependerá en mayor medida de sectores con competitividad externa. Con un arrastre estadístico menor y sin señales claras de recuperación generalizada, esperamos una moderación en el ritmo de expansión durante 2026.
En este contexto, mantenemos la actividad económica en color amarillo en nuestro semáforo institucional de indicadores económicos y financieros.
Estimador Mensual de Actividad Económica: enero 2026
En enero, el EMAE registró un crecimiento de 0,4% mensual desestacionalizado y una suba interanual de 1,9%. Con este resultado, el nivel de actividad volvió a ubicarse en máximos históricos en términos desestacionalizados.

EMAE: impacto en la actividad de los distintos sectores
Desde el enfoque sectorial, diez de los sectores que componen el indicador mostraron expansiones en la comparación interanual. Se destacaron Pesca (+50,8%) y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (+25,1%), siendo este último el de mayor incidencia positiva sobre el EMAE, seguido por Explotación de minas y canteras (+9,6%). En conjunto, ambos sectores aportaron 1,7 puntos porcentuales al crecimiento interanual.
En contraste, cinco sectores registraron caídas interanuales, entre los que sobresalen Comercio (-3,2%) y Electricidad, gas y agua (-3,0%). Junto con Industria manufacturera (-2,6%) y Administración pública (-1,6%), estos sectores restaron 0,9 puntos porcentuales al crecimiento.
La actividad económica en perspectiva
Más allá del dato positivo, el impulso de la actividad continúa concentrado en pocos sectores, principalmente agro, minería e intermediación financiera. De hecho, el EMAE excluyendo el agro aún no logra superar los máximos previos, con varios sectores rezagados.
En la dinámica mensual, el desempeño fue heterogéneo: el agro retrocedió más de 5% respecto a diciembre tras el pico de fin de año, mientras que la industria (+2,4%) y la construcción (+1,4%) mostraron cierta recuperación desde niveles bajos. En términos agregados, los sectores productores de bienes crecieron apenas 0,1%, mientras que los servicios avanzaron 0,2%.
Hacia adelante, los datos preliminares sugieren una desaceleración en febrero, en línea con la evolución de los salarios reales y el crédito al sector privado. Si bien marzo podría mostrar cierta mejora por efectos de base de comparación y la baja de tasas en pesos, el reciente shock petrolero global introduce un factor adicional de incertidumbre.
En este contexto, el crecimiento de la actividad seguirá dependiendo en mayor medida de sectores con competitividad externa (agro, energía y minería), mientras que aún no se observan señales claras de recuperación en sectores más ligados al mercado interno, como industria, construcción y comercio. A esto se suma un arrastre estadístico más acotado (+2,4%), lo que refuerza la expectativa de una moderación en el ritmo de expansión durante 2026.
Por ello, mantenemos a la actividad económica en color amarillo dentro de nuestro semáforo institucional, a la espera de señales más consistentes que confirmen una recuperación más amplia y sostenida.
Nuestro semáforo a la fecha



