EL BUEN DESEMPEÑO DEL SECTOR ENERGÉTICO SOSTIENE EL SUPERÁVIT COMERCIAL
En junio, las exportaciones alcanzaron los USD 7.275 millones, con un crecimiento interanual del 10,8%, mientras que las importaciones totalizaron USD 6.370 millones, registrando un aumento del 35,9% interanual. Como resultado, el intercambio comercial arrojó un superávit de USD 906 millones, consolidando diecinueve meses consecutivos con saldo positivo.
En el acumulado del primer semestre, el superávit comercial fue de USD 2.788 millones, muy por debajo de los USD 10.742 millones registrados en igual período de 2024. Esta contracción se explica por el bajo dinamismo de las exportaciones, que crecieron apenas 4,0% interanual acumulado, frente a un avance del 34,6% en las importaciones, a pesar de la mejora en los términos del intercambio.
Hacia la segunda mitad del año, se espera que el dinamismo de las importaciones continue, aunque con menor impulso, debido a un tipo de cambio real más alto y una actividad económica que muestra señales de desaceleración. La recuperación de la inversión y del consumo favorecida por una menor presión impositiva sobre el comercio exterior sostiene la demanda de bienes importados. En este escenario, el desempeño de las exportaciones de energía y minería seguirá siendo clave para mantener la dinámica del saldo comercial.
SALDO COMERCIAL JUNIO 2025
En junio, las exportaciones totalizaron USD 7.275 millones con un incremento interanual del 10,8%, mientras que las importaciones alcanzaron los USD 6.370 millones registrando un aumento del 35,9% interanual. En términos desestacionalizados, las exportaciones crecieron un 4,4% respecto de mayo, mientras que las importaciones se redujeron un 1,2%.

Este desempeño arrojó un superávit comercial de USD 906 millones marcando el decimonoveno mes consecutivo con saldo positivo. El resultado se dio en un contexto de mejora en los términos del intercambio (+11,9%), impulsada por una caída en los precios de importación (-11,0%) mayor que la observada en los precios de exportación (-0,4%). En términos de volumen, las exportaciones retrocedieron 11,2% interanual, mientras que las importaciones crecieron 53,2%.
Por rubros, se destacaron las exportaciones de combustibles y energía que crecieron un 74,2% interanual, hasta alcanzar los USD 1.064 millones impulsadas por un fuerte aumento en las cantidades (+110,5%) que más que compensó la caída de los precios (-17,2%). También sobresalieron las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario, que crecieron 12,9% producto de subas tanto en cantidades (+4,0%) como en precios (+8,5%). Las exportaciones de productos primarios aumentaron un 2,6%, con una suba en las cantidades (+4,4%) que logró compensar parcialmente la baja de precios (-1,9%). En cambio, las manufacturas de origen industrial mostraron una leve caída interanual de 0,1%.
En cuanto a las importaciones, todas las categorías registraron subas interanuales, con excepción de combustibles y lubricantes, que cayeron 57,9%. Se destacaron los aumentos en vehículos automotores de pasajeros (+269,9%), bienes de consumo (+90,9%) y bienes de capital (+100,7%), donde el subrubro de “bienes de capital sin equipos de transporte” fue el de mayor crecimiento entre los usos económicos.

LOS DESAFÍOS DE CARA AL SEGUNDO SEMESTRE
En el acumulado del primer semestre del año el saldo comercial fue positivo en USD 2.788 millones, aunque muy por debajo de los USD 10.742 millones registrados en igual período de 2024. En el acumulado del año, respecto al acumulado en el 2024, las exportaciones crecen solo un 4,0% frente a un 34,6% que lo hacen las importaciones, a pesar de la mejora en los términos del intercambio. El escaso dinamismo exportador sumado al repunte de las importaciones explica esta diferencia.
Sin embargo, el sector energético sigue siendo clave para sostener el superávit comercial. En junio, el saldo positivo de la balanza energética fue de USD 739 millones, lo que representa el 81,6% del superávit del mes. En el acumulado del semestre, el superávit energético alcanzó los USD 3.760 millones, con exportaciones por USD 5.337 millones e importaciones por USD 1.576 millones, lo que implica una mejora de USD 1.005 millones respecto al mismo período del año anterior. Sin este aporte, la balanza comercial acumulada habría registrado un déficit de USD 972 millones.
De cara al segundo semestre, se espera que el dinamismo de las importaciones se mantenga con un impulso menor debido un tipo de cambio real más elevado y una actividad económica que muestra signos de desaceleración. La recuperación de la inversión y del consumo, favorecida por una menor presión impositiva sobre el comercio exterior, sostiene la demanda de bienes importados. En este contexto, el desempeño de las exportaciones de energía y minería seguirá siendo clave para sostener el superávit comercial, aunque condicionado por un escenario internacional más incierto. Pese al aumento en la incertidumbre respecto del saldo comercial futuro, mantenemos la calificación verde en nuestro semáforo de variables, monitoreando de cerca su evolución.
Nuestro semáforo a la fecha
