Newsletter 13Sept2017

13 de Septiembre de 2017

LA ECONOMÍA EN LA AGENDA ELECTORAL

Octubre

Por David Feliba

Se cumple hoy exactamente un mes desde las elecciones PASO. Esta semana se conocieron los primeros sondeos de cara a la definición general. Por lo que se ve hasta aquí, la vorágine política en torno al caso Maldonado no parecería estar dejando cicatrices en las intenciones de voto del público: el Gobierno se encaminaría a cosechar en octubre los buenos números que sembró en agosto, inclusive en la provincia de Buenos Aires.

Aparentemente blindado en ese frente -y con un escenario de calma para variables sensibles como el dólar-, gana lugar en la agenda una recuperación económica que mejora en homogeneidad y que tiene todavía un mes de recorrido para seguir trabajando en la percepción del votante.

El último semáforo de economía real que elabora el Ministerio de Producción y que consume el Gobierno, muestra 18 variables con luz verde y apenas 2 con amarillo (inflación y consumo) y 1 en rojo (textil). En esta época “dulce” del INDEC, hace tiempo que Construcción e Industria devuelven valores interanuales agradables. No obstante, no es claro que las mejoras extendidas en paneles de control sean así de generalizadas en la sensación del votante, que maneja siempre una agenda propia. La pegunta es: ¿sentirá el público en su bolsillo la bonanza que entregan hoy las variables agregadas?

En esa línea, resulta útil leer la evolución del “optimismo”: el Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora la UTDT registró en agosto un aumento significativo de 12,1% respecto a julio y de 11,8% en calidad interanual. Dentro de sus componentes, la partida de Situación Personal creció un 9,4% intermensual, velocidad que se duplica en CABA pero que está a tono con el promedio del conurbano bonaerense, que mejoró en un 8,6%. Según precisa el informe, la Confianza de quien consume mejoró a más del doble de velocidad en los sectores encuestados de menores ingresos.

De fondo, así como la principal competencia política se dará en la Provincia, la cruzada económica se juega con los precios:  se conoció ayer la inflación de agosto, que fue de 1,4% mensual, y que si bien trae alivio en términos de variable núcleo (bajó de 1,8 a 1,4%), sigue dando señales de una inercia resiliente a la baja. En esa línea, el BCRA sigue aplicando cerca de 10 puntos de tasa real. El fin: entregar un 2017 que ya ha resignado en términos de meta pero que aspira a cerrar con un ritmo ordenado en torno al 1% mensual y a tono con el nuevo objetivo 2018.

El presupuesto que se presentará el Gobierno maneja una inflación de 10% para el próximo año. El Estudio Bein calculó que entre 2 y 3 puntos ya estarán garantizados por los aumentos previstos de tarifas. Encuadrar los precios dentro de ese tope demandará de un trabajo persistente de política monetaria. “¿Por qué no cambia las metas el BCRA?”, se sugirió alguna vez. Si se cambiaran a piacere, ya dejarían de ser metas. Eso es lo que se escucha desde la entidad.

Índice de Confianza del Consumidor (ICC), al alza en agosto